De Medina de Rioseco a Sevilla, y viceversa
«Al llegar la Semana Santa en la Plaza Sevillana de San Lorenzo, al salir el Gran Poder, me emociono igual que en Rioseco en el corro de Santa María cuando lloraba de emoción al ver salir a «Longinos» y «La Escalera». La calle de Sierpes me parece los Soportales, la Campana los Lienzos y si me descuido un poco, no sé si llamé a mi Cristo Afligidos o Cachorro. Amparo o Gran Poder. Ceomico o de los Gitanos» Estas eran las palabras que un sábado de dolores del año 1987 pronunciaba el ahora hijo predilecto e ilustre riosecano: reverendo cardenal Don Carlos Amigo Vallejo, entonces arzobispo de Sevilla. Hoy, apenas treinta años después, estas palabras son las perfectas para describir el momento actual que vive la ciudad natal del reverendo, Medina de Rioseco, y la ciudad en la que tantos años fue arzobispo, Sevilla. Pues, en apenas unas horas todos los vínculos y relaciones que unen a estas dos ciudades han tomado su culmen con el hermanamiento de ambas. Hablamos de vínculos de per